Existen diversas maneras para clasificar a las cervezas, por ejemplo, por los ingredientes utilizados, por su origen, por el grado de alcohol o la más común por su tipo de fermentación. En base a este último concepto se puede clasificar a las cervezas en tres tipos de fermentación: Fermentación espontánea, Baja fermentación y Alta fermentación.
La Fermentación Espontánea se caracteriza porque las levaduras silvestres llegan al mosto trasportados por el aire y entonces se produce la fermentación, la cual puede durar de 2 a 3 años, La Baja Fermentación se caracteriza porque la temperatura en la que se procesa la levadura oscila ente 6° a 9°C y la fermentación se producen en el fondo del fermentador; este tipo de cervezas se les conoce como LAGER y por lo general son cervezas rubias o claras. Por último, la Alta Fermentación, se le conoce así porque la temperatura en la que se trabaja la levadura oscila entre 15° a 20°C y la fermentación se produce en la superficie del mosto; este tipo de cervezas se les conoce como ALES.
En el caso de la cerveza British Ale, es una cerveza tipo ALES, El color es sorprendentemente oscuro, en concreto tiene un color marrón oscuro con reflejos caoba y es transparente, limpia. La espuma es de color blanco hueso y es persistente. El olor es a caramelo, frutos secos y galleta, y tiene un fondo ligeramente herbal y especiado. Al beberla, la cerveza es suficientemente dulce como para entrar sola, sin llegar a poder decir que es un dulce remarcable, y el lúpulo compensa suavemente en el paladar, equilibrando la cerveza sin hacerla especialmente amarga. El grado de alcohol oscilarán entre los 3 y 5.0 grados (ABV).
Las cervezas artesanas son cervezas sin aditivos ni conservantes y sin pasteurizar. Están vivas y son un producto evolutivo, que cambia cada día un poco, con presencia de levadura viva (visible o no). Se producen mediante un proceso natural a partir del grano, malta, sin utilizar extractos ni productos diferentes del agua, levadura, lúpulo y el cereal para hacer la malta.
El sistema de elaboración consta de cinco etapas básicas: maceración, cocción, enfriamiento, fermentación (la primera en un fermentador y la segunda en la misma botella) y envasado. El proceso artesano tiene que ser un proceso "todo grano" que parte del grano (malteado o no). No se admite ningún tipo de extracto (ni de maltas ni de lúpulos) para la obtención del mosto de la cerveza. Tampoco se admite el uso de aditivos ni coadyuvantes tecnológicos (antioxidantes, conservantes, colorantes, estabilizantes, etc.) sintéticos. En algunas variedades la composición puede incluir también otras materias primeras naturales por aromatizarlas (azúcares, especias, frutas, etc.).
Ingredientes: Agua, Levadura, Lúpulo, Cereal, frutales y/o caramelos y especies
Las aguas duras son mejores para la elaboración de cerveza dado que favorecen la bajada del pH. Además, una correcta concentración de cationes de Ca y de Mg reducen el nivel de turbidez de la cerveza y potencian la actividad de la levadura.
La levadura es el ingrediente que transforma en cerveza el mosto obtenido de la mezcla de la malta, el lúpulo y el agua. Son unos seres vivos unicelulares que se alimentan de los azúcares fermentables que provienen del almidón extraídos de la cebada durante la maceración. La levadura convierte estos azúcares fermentables en alcohol durante el proceso de fermentación.
La levadura utilizada para ales es la de fermentación altas las que suelen funcionar a temperaturas de entre 18-28 ºC por eso son las más usadas en la fabricación de cerveza casera y artesana.
El lúpulo es un ingrediente esencial para la elaboración de la cerveza. De sus flores convenientemente secadas, se extrae la lupulina, un elemento esencial que aporta el sabor amargo y el aroma característicos de la cerveza.
Además, el lúpulo hace que la espuma de la cerveza sea más estable, ayuda a conservar su frescor y le confiere otras propiedades.
La malta no es más que granos de cereal que han pasado por el proceso de malteado. La malta es el alma de la cerveza, y constituye el segundo ingrediente usado (por cantidad) en el proceso de elaboración, después del agua. La malta aporta los azúcares que posteriormente la levadura fermentará. También es el agente principal que le otorga el color a la cerveza, y uno de los mayores contribuyentes al sabor, el aroma y el cuerpo de la cerveza. Las proteínas de sus granos dan estructura a la espuma, mientras que los minerales que contiene proporcionan muchos de los nutrientes esenciales que necesita la levadura para desarrollarse.
Frutales es una unión armoniosa de frutas y cerveza, pero todavía reconocible como una cerveza. El carácter de la fruta debe ser evidente, pero en equilibrio con la cerveza, no tan avanzado como para sugerir un producto artificial.
Cómo identificar una: Cerveza British Ale:
Aroma: Ésteres frutales con dulzor de malta, a menudo con una compleja mezcla de frutas secos, caramelo, nueces, toffee y/u otros aromas especiales. Algunas notas de alcohol son aceptables, pero no deben ser muy cálidos o a solvente. El aroma a lúpulo puede variar ampliamente, pero típicamente tiene notas terrosas, resinosas, frutales y/o florales. El balance puede variar ampliamente, pero la mayoría de las veces tendrá una mezcla de malta, fruta, lúpulo y alcohol en diferentes intensidades.
Apariencia: El color dorado profundo a marrón-rojizo oscuro (muchas son bastante oscuras). Generalmente trasparente, aunque las versiones más oscuras pueden ser casi opacas. Espuma moderada a baja de color crema a canela suave; retención media.
Sabor: Carácter a malta medio a alto a menudo con ricos sabores a nuez, toffee o caramelo. Ligeras notas de chocolate se encuentran a veces en las cervezas más oscuras. El balance es a menudo maltoso, pero también puede ser bien lupulado, lo cual afecta la impresión de maltosidad. Ésteres frutales moderados son comunes, a menudo con un carácter a fruta oscura o frutos secos. El final puede variar de medio seco a algo dulce. La intensidad alcohólica debe ser evidente, aunque no agobiante.